El huracán Rachel perdió intensidad durante las primeras horas de este sábado 3 de octubre y se degradó a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, mientras continúa desplazándose hacia el oeste y alejándose paulatinamente de las costas mexicanas.

De acuerdo con la actualización del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el sistema mantiene una amplia circulación que todavía genera condiciones de lluvia, viento y oleaje elevado en distintos puntos del Pacífico mexicano.

En uno de los reportes más recientes, el centro de Rachel se ubicó aproximadamente a 430 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, con desplazamiento hacia el oeste-noroeste a alrededor de 6 kilómetros por hora.

El ciclón presentaba vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, con rachas de hasta 170 km/h, de acuerdo con el reporte de las 09:00 horas.

Persisten lluvias fuertes en Baja California Sur

Aunque Rachel se aleja lentamente del territorio nacional, sus bandas nubosas mantienen la posibilidad de lluvias puntuales muy fuertes en el sur de Baja California Sur.

El pronóstico contempla acumulados de entre 50 y 75 milímetros en esa zona, por lo que las autoridades mantienen el llamado a extremar precauciones ante posibles afectaciones derivadas de las precipitaciones.

También se esperan vientos de entre 20 y 30 kilómetros por hora, con rachas de 40 a 60 km/h, en las costas de Baja California Sur.

Oleaje elevado en cinco estados

La circulación de Rachel también mantiene condiciones marítimas adversas.

En las costas de Baja California Sur se prevé oleaje de entre 3 y 4 metros, mientras que en los litorales de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima se esperan olas de entre 2 y 3 metros.

Por ello, las autoridades meteorológicas recomendaron extremar precauciones tanto para la población de las zonas costeras como para quienes realizan actividades marítimas.

Rachel continúa alejándose de México

El debilitamiento del sistema representa un cambio respecto a las condiciones registradas durante los últimos días, cuando Rachel alcanzó categoría 3.

El pronóstico apunta a que continuará perdiendo fuerza mientras avanza sobre el océano Pacífico. Sin embargo, sus efectos indirectos todavía pueden generar lluvias, oleaje elevado y condiciones de riesgo en zonas costeras.

Protección Civil mantiene el llamado a seguir los avisos oficiales y atender las recomendaciones emitidas para cada entidad ante la presencia de lluvias, viento y oleaje.