Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan este lunes 5 de enero de 2026 su primera audiencia judicial en Estados Unidos tras ser capturados y trasladados a Nueva York, en el marco de un proceso penal federal que los acusa de narcotráfico, narcoterrorismo y otros delitos graves. La vista será presidida por el juez federal Alvin K. Hellerstein, magistrado del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), una de las cortes más influyentes del sistema judicial estadounidense. 

Alvin K. Hellerstein, de 92 años, es un juez federal con décadas de experiencia en casos complejos y de alto impacto. Nació en Nueva York en 1933 y se graduó en derecho en la Columbia Law School antes de iniciar una larga trayectoria en la judicatura. 

Fue nombrado por el presidente Bill Clinton en 1998 para ocupar un cargo en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York y asumió estatus de juez senior en 2011, lo que le permite continuar activo en casos de gran relevancia. 

A lo largo de su carrera, Hellerstein ha estado al frente de procesos judiciales de alto perfil, tanto civiles como penales, incluyendo litigios complejos relacionados con los atentados del 11 de septiembre de 2001, demandas contra figuras del entretenimiento y otros asuntos de impacto nacional. Su jurisdicción —el SDNY— es conocida por manejar casos sensibles en materia de terrorismo, seguridad nacional y delitos financieros. 

Aunque su nombre rara vez está en los titulares, su labor como magistrado experimentado ha hecho del tribunal que dirige uno de los más respetados y temidos dentro del sistema federal estadounidense, especialmente en causas que involucran a figuras políticas o casos internacionales. 

La primera audiencia en el caso “Estados Unidos contra Maduro Moros” fue programada para el 5 de enero de 2026 a las 12:00 p. m. (hora local) en la sede del tribunal en Manhattan. Se espera que en esa comparecencia:

  • Se lea formalmente la acusación contra Maduro y Flores.
  • Se confirme la identidad y representación legal de los imputados.
  • El juez Hellerstein defina aspectos procesales preliminares, como posibles medidas cautelares. 

La audiencia marca el inicio formal del proceso penal en Estados Unidos, un capítulo sin precedentes en la historia contemporánea de las relaciones entre Caracas y Washington. 

Que este proceso sea llevado ante un juez del Distrito Sur de Nueva York no es casualidad: esa corte ha sido tradicionalmente asignada a causas complejas y de alcance internacional, y el hecho de contar con un magistrado de la trayectoria de Alvin K. Hellerstein subraya la importancia y sensibilidad política del caso.