La medida busca facilitar la visita a Ucrania de Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes viajaron a Moscú para intentar reactivar las negociaciones de paz
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó una pausa de 72 horas en los ataques contra Kiev, coincidiendo con la visita de los enviados especiales de Estados Unidos Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes este sábado llegaron a Moscú para impulsar nuevamente las conversaciones destinadas a poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania.
La suspensión de los ataques comenzará a partir de la medianoche de este sábado, de acuerdo con lo informado por el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. La decisión está vinculada con la próxima visita de los representantes estadounidenses a la capital ucraniana, prevista para este domingo.
La medida representa una pausa limitada dentro de un conflicto que continúa activo y que en las últimas semanas ha registrado una intensificación de los ataques aéreos.
Enviados de Trump llegan a Moscú
Witkoff y Kushner arribaron este sábado a Moscú como parte de una nueva iniciativa diplomática impulsada por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
Los representantes estadounidenses sostuvieron una reunión con Putin en el Kremlin para analizar la situación del conflicto y las posibilidades de retomar las negociaciones de paz, que permanecen estancadas.
De acuerdo con reportes sobre el encuentro, la reunión se prolongó alrededor de tres horas. Putin calificó como “difícil” la situación en Ucrania y destacó los esfuerzos de Washington para buscar una salida negociada.
La visita de Witkoff y Kushner también contempla un viaje posterior a Kiev, en lo que representa su primera visita a la capital ucraniana desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022.
La iniciativa no quedó limitada a Rusia. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski anunció que su gobierno también estaba dispuesto a suspender temporalmente los ataques contra Moscú mientras se desarrolla la visita de la delegación estadounidense.
De esta manera, ambos gobiernos acordaron una pausa temporal en los ataques aéreos dirigidos contra sus respectivas capitales durante el periodo de las conversaciones.
Zelenski había solicitado previamente a Moscú una medida similar para facilitar el desplazamiento de los enviados estadounidenses y generar condiciones de seguridad durante las reuniones.
El anuncio se produce después de una nueva escalada de ataques. Durante la madrugada del sábado, Ucrania reportó ataques rusos contra Kiev y el aeropuerto internacional de Boryspil.
Zelenski cuestionó el momento de estas agresiones y las relacionó con la próxima visita de la delegación estadounidense, mientras que Moscú mantiene sus propias acusaciones sobre ataques ucranianos contra objetivos dentro de territorio ruso.
En días recientes, además, un dron ruso impactó instalaciones relacionadas con el Servicio de Seguridad de Ucrania en Kiev, mientras las fuerzas ucranianas han mantenido ataques de largo alcance contra infraestructura militar y económica rusa.
Aunque la pausa temporal representa un nuevo contacto diplomático, todavía existen diferencias importantes entre Moscú y Kiev sobre las condiciones para terminar la guerra.
Rusia mantiene demandas territoriales y relacionadas con las aspiraciones de Ucrania de incorporarse a la OTAN, mientras que Kiev busca preservar su soberanía territorial y obtener garantías de seguridad.
La reunión entre Putin y los enviados estadounidenses representa un nuevo intento de Washington por reactivar las negociaciones. Sin embargo, los reportes sobre el encuentro apuntan a que todavía existe una distancia considerable entre las posiciones de ambas partes.
Por ahora, la suspensión de los ataques está planteada como una medida temporal vinculada con la visita de los enviados estadounidenses y no como un acuerdo de paz definitivo entre Rusia y Ucrania.


































