El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó una nueva advertencia a Occidente y a Ucrania, asegurando que su país “nunca cederá a las presiones externas” y que responderá de manera “contundente” si su territorio es atacado con misiles de largo alcance suministrados por potencias extranjeras.
Durante una comparecencia ante funcionarios y medios rusos, Putin calificó el posible uso de ese tipo de armamento por parte de Kiev como “un intento de escalada” que, según dijo, podría tener consecuencias graves.
“Si tales armas se utilizan para atacar territorio ruso, la respuesta será muy seria, si no abrumadora. Que se lo piensen”, advirtió el mandatario.
Las declaraciones llegan en medio del aumento de tensiones entre Moscú y los países occidentales, tras nuevos paquetes de sanciones y la discusión sobre permitir a Ucrania emplear misiles de largo alcance en operaciones fuera de su territorio.
Putin también insistió en que Rusia seguirá defendiendo sus intereses “por todos los medios necesarios”, y reiteró que las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea “no lograrán debilitar la soberanía ni la economía rusa”.
Fuentes del Kremlin sostienen que el país se encuentra “plenamente preparado” para responder a cualquier intento de agresión, mientras que analistas internacionales advierten que el tono del líder ruso refleja una escalada retórica que podría complicar los esfuerzos diplomáticos para frenar el conflicto.
La comunidad internacional ha reaccionado con cautela a las declaraciones, instando a ambas partes a evitar pasos que agraven la situación. Sin embargo, los observadores coinciden en que las advertencias de Moscú subrayan el riesgo de una confrontación más directa entre Rusia y Occidente.



































