La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora confirmó esta semana que los restos óseos localizados durante labores de búsqueda corresponden a Marco Antonio Flores Cruz, hijo de Ceci Flores.

Mediante estudios de ADN, peritos especializados establecieron la identidad del cuerpo, poniendo fin a una de las búsquedas más mediáticas y prolongadas en el norte del país.

Marco Antonio fue visto por última vez en abril de 2024, cuando desapareció en circunstancias que conmocionaron tanto a la comunidad local como a colectivos de búsqueda que lo mantuvieron en el foco informativo durante meses.

La confirmación produjo un profundo impacto entre los familiares, quienes habían participado activamente en las labores de búsqueda, así como en organizaciones civiles que acompañaron el caso desde sus inicios.

Autoridades forenses detallaron que los restos fueron hallados semanas atrás en una zona de difícil acceso, durante un operativo conjunto con colectivos y cuerpos de seguridad estatales.

Con la comparación genética y la confirmación, la Fiscalía destacó la importancia de las pruebas de ADN como herramienta fundamental para la identificación de personas desaparecidas.

El caso de Marco Antonio se suma a los múltiples esfuerzos por parte de familiares, colectivos y autoridades por esclarecer desapariciones en el estado, donde la problemática ha sido una de las más graves del país.

Las autoridades indicaron que una vez confirmada la identidad, se hará entrega de los restos a la familia para los servicios funerarios correspondientes, mientras las investigaciones continúan para determinar las circunstancias en que ocurrieron los hechos.