Por Jeanneth Jiménez
Un año seco es el que prevén los ganaderos de la localidad, por lo que se augura un mal 2017, aunque la lluvia que cayó hace unos días significó un respiro, indicó el presidente de la Asociación Ganadera Local.


Álan Ronquillo Amado dijo que las dos pulgadas de agua que cayeron hace algunos días, vino a favorecer un poco a los ganaderos, aunque no es suficiente.
“En invierno nos fue mal, no hubo equipatas, pero esta agua que nos cayó hace unos días, vino a cortar la época de estiaje y a acabar con una primavera bastante rebrotadora, pero los ganaderos no tenernos fin, siempre esperamos que nos llueva”, subrayó.
Ronquillo Amado mencionó que esperan que se registren más precipitaciones antes de que acabe este mes y durante marzo para reforzar más la primavera.
Además, comentó que todos los años hay mortandad de ganado por la sequía, por lo que las lluvias durante el año, nunca serán suficientes para los ganaderos.
“Los ganaderos no contamos con ganado de más, años atrás, cuando teníamos sequías muy duras, todo lo que le podíamos meter al rancho, en pie de cría, lo reducimos para no comprar tanto alimento, es decir, tener balanceado todo lo que el agostadero pueda alimentar“, precisó.


































