La Policía Federal de Brasil archivó la solicitud para investigar una presunta interferencia del Gobierno de Estados Unidos en el proceso electoral del país, luego de realizar una revisión preliminar y no encontrar elementos suficientes para iniciar un inquérito formal.

La petición había sido presentada por la Abogacía General de la Unión (AGU), órgano jurídico del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, después de que surgieran señalamientos sobre un supuesto financiamiento estadounidense dirigido a organizaciones y proyectos críticos del Supremo Tribunal Federal (STF).

El caso se originó a partir de información publicada por el diario británico The Guardian, según la cual el Departamento de Estado de Estados Unidos habría destinado un millón de dólares de un fondo relacionado con derechos humanos y democracia para un proyecto denominado “Combate al Lawfare y a la Censura en Brasil”.

Ante esos señalamientos, la AGU solicitó a la Policía Federal revisar si los recursos podían estar relacionados con una eventual interferencia extranjera en las elecciones presidenciales brasileñas de 2026.

La Policía Federal realizó una evaluación preliminar a través de su área de inteligencia, pero determinó que no existían indicios mínimos que justificaran la apertura de una investigación policial formal. Por ello, la solicitud fue archivada.

La revisión había sido anunciada el pasado domingo 4 de octubre, cuando el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, explicó que la corporación había recibido la petición de la AGU y que esta había sido enviada a la Dirección de Inteligencia para realizar las primeras diligencias.

En ese momento, Rodrigues aclaró que se trataba de un procedimiento previo y que todavía no se había emitido una resolución para abrir un inquérito policial. Días después, la corporación determinó que no había elementos suficientes para continuar con el caso.

El tema había cobrado relevancia debido a las acusaciones sobre una posible participación del Gobierno de Donald Trump en asuntos políticos brasileños. Sin embargo, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, había señalado previamente que no existían indicios de interferencia extranjera en el proceso electoral.

El escenario se da después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, en la que Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva avanzaron a la segunda ronda, prevista para el 25 de octubre.

La posibilidad de interferencia extranjera había sido objeto de señalamientos y debate durante la campaña, aunque la decisión de la Policía Federal de archivar la solicitud significa que, en este procedimiento específico, no se encontraron elementos suficientes para sustentar la apertura de una investigación formal.