La reciente victoria de Fátima Bosch en Miss Universo 2025 ha generado controversia, luego de que se revelara que Raúl Rocha Cantú, presidente del concurso de belleza, recibió en 2023 un contrato por 745 millones de pesos de la empresa estatal Pemex. La situación ha provocado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés, ya que el padre de la ganadora, Bernardo Bosch Hernández, ocupaba un cargo directivo en la petrolera durante ese mismo año.
El contrato otorgado incluía la construcción y mantenimiento de ductos terrestres, sistemas anticorrosión, señalización e instrumentación de monitoreo, con un plazo de ejecución de 328 días. Aunque Pemex asegura que la dependencia en la que trabajaba Bernardo Bosch no participó en la licitación, críticos y medios especializados han señalado que la coincidencia entre el contrato y la dirección del padre de la Miss Universo mexicana genera un entorno de falta de transparencia.
El revuelo mediático se intensificó cuando Omar Harfouch, exintegrante del comité de selección del concurso, afirmó que se le pidió favorecer a Fátima Bosch para beneficiar intereses empresariales vinculados a Rocha Cantú. El presidente del concurso se defendió, asegurando que se trató de una confusión relacionada con otro evento.
Además, el historial de Bernardo Bosch incluye investigaciones previas por presunto enriquecimiento ilícito, aunque en 2020 un tribunal federal anuló las sanciones administrativas en su contra. Actualmente, ocupa el cargo de subdirector de Seguridad y Salud en Pemex.
La polémica ha llevado a que medios y usuarios en redes cuestionen la legitimidad del triunfo de Fátima Bosch, opacando el logro de la representante mexicana en el certamen internacional. Pemex, por su parte, ha felicitado públicamente a la ganadora, gesto que algunos interpretan como un respaldo institucional que añade aún más controversia al caso.



































