Washington, D.C.; 15 de junio de 2026.-
La celebración del cumpleaños del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia luego de que durante un evento en la Casa Blanca se hiciera referencia a un antiguo bulo dirigido contra la ex primera dama Michelle Obama.
El festejo incluyó un espectáculo de artes marciales mixtas y la presencia de simpatizantes, pero uno de los momentos más criticados ocurrió cuando se retomó públicamente una teoría conspirativa que falsamente cuestiona la identidad de género de Michelle Obama, utilizada durante años como un ataque político y personal en redes sociales.
Este tipo de afirmaciones han sido ampliamente desmentidas y señaladas como desinformación, además de ser consideradas ofensivas por reforzar discursos discriminatorios.
La difusión de este mensaje en un evento vinculado a la presidencia provocó reacciones debido al contexto institucional en el que ocurrió, así como por el impacto que este tipo de narrativas tiene en el debate público.
Especialistas advierten que estas teorías forman parte de campañas de desinformación que buscan desacreditar a figuras públicas mediante ataques sin fundamento, lo que contribuye a la polarización política.
El episodio vuelve a poner en discusión el papel de los discursos públicos y la responsabilidad en la difusión de información, especialmente cuando se trata de espacios oficiales y figuras de alto perfil.


































