Ciudad de México, 12 de marzo de 2026 – Tras el rechazo de la reforma constitucional en materia electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el llamado “Plan B” no modifica los objetivos originales de la iniciativa, sino que busca continuar con la reducción de privilegios y gastos excesivos en el sistema político.
El Plan B se enfocará en reformas a leyes secundarias, lo que permite avanzar con cambios importantes sin necesidad de alcanzar la mayoría calificada que exige una reforma constitucional. Entre los puntos más relevantes se incluyen ajustes al gasto electoral, modificaciones en la estructura y financiamiento del Instituto Nacional Electoral (INE), y reformas en la legislación electoral secundaria que regulan procesos, financiamiento y participación política.
Sheinbaum se reunió con los coordinadores parlamentarios de Morena, incluyendo a Ricardo Monreal e Ignacio Mier, así como con dirigentes de partidos aliados, para evaluar los caminos legislativos que permitan implementar estas medidas alternativas. La presidenta destacó que, aunque la vía constitucional fue rechazada, el compromiso de su gobierno es mantener la agenda de austeridad y transparencia en el sistema electoral.
El Plan B ha generado opiniones diversas: mientras el bloque oficialista asegura que permitirá cumplir los objetivos de la reforma original, algunos sectores de oposición advierten que estas medidas podrían introducir cambios significativos sin el mismo consenso que exigía la reforma constitucional, lo que mantiene abierto el debate sobre la legalidad y alcance de la iniciativa.



































