Los vuelos de vigilancia e inteligencia realizados por aeronaves militares de Estados Unidos frente a las costas de México podrían estar relacionados con el seguimiento de buques vinculados con el envío de petróleo mexicano a Cuba, de acuerdo con una evaluación de seguridad marítima.

El reporte, elaborado por la firma Ehrlich Maritime Security en su publicación Mexico’s Maritime Domain Dispatch, señala que durante agosto continuaron los sobrevuelos de aeronaves estadounidenses frente a las costas de Yucatán, Campeche, Tabasco y Veracruz.

Entre las aeronaves identificadas se encuentran los P-8 Poseidon y los drones MQ-4C Triton, utilizados por la Marina de Estados Unidos para tareas de patrullaje marítimo, inteligencia, vigilancia y reconocimiento.

La firma considera que estos vuelos no parecen corresponder a una operación convencional contra el narcotráfico marítimo, debido a que el Golfo de México y el Canal de Yucatán no representan las principales rutas de aproximación utilizadas para este tipo de actividades.

En cambio, la evaluación plantea que las misiones podrían estar orientadas, al menos parcialmente, a localizar y rastrear buques de carga y petroleros específicos que pudieran estar involucrados en actividades consideradas irregulares o sujetas a sanciones estadounidenses.

Una de las posibles razones sería el seguimiento a los envíos de hidrocarburos de México hacia Cuba, en un contexto de presión de la administración de Donald Trump contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Estados Unidos ha impuesto sanciones a distintas empresas cubanas relacionadas con el sector energético y ha advertido sobre posibles medidas contra quienes realicen determinadas operaciones con entidades sancionadas.

De acuerdo con reportes presentados por Pemex ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), entre enero y marzo de 2026 los envíos de petróleo mexicano a Cuba promediaron alrededor de 900 barriles diarios, una cifra aproximadamente 96% menor al promedio de 2025, cuando los envíos rondaban los 15 mil barriles diarios.

La evaluación también recuerda que la Secretaría de Marina reconoció públicamente el vuelo de un dron estadounidense sobre aguas del Golfo de México, cerca de Yucatán, el pasado 11 de julio. Sin embargo, hasta ahora no se ha dado una explicación pública sobre el objetivo específico de estas misiones ni sobre algún acuerdo de coordinación con las fuerzas armadas mexicanas.

La posible relación entre los vuelos y el petróleo enviado a Cuba no ha sido confirmada oficialmente por autoridades mexicanas o estadounidenses. Por ahora, se mantiene como una hipótesis planteada por especialistas en inteligencia y seguridad marítima.

El incremento de estas operaciones ocurre mientras Washington mantiene una política de presión sobre Cuba y vigila las actividades comerciales que puedan contribuir al suministro energético de la isla.