Pese a una reducción significativa en el costo internacional de los combustibles, el precio de la gasolina en México se ha mantenido prácticamente estable para los consumidores, lo que ha generado cuestionamientos entre especialistas sobre la política energética y fiscal del país.
De acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa importó gasolina 16% más barata en diciembre de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, esta disminución no se reflejó de manera proporcional en el mercado interno, donde el precio al público apenas se redujo 1.6%.
La gasolina Magna —la más consumida en el país— promedió 23.61 pesos por litro, apenas 38 centavos menos que los 23.99 pesos registrados un año antes. En contraste, el combustible importado pasó de 11.20 a 9.40 pesos por litro, una caída de 1.80 pesos.
Consumidores no ven los beneficios
Analistas de Banamex anticipan que el gobierno podría evitar trasladar la baja de los precios internacionales al consumidor para no afectar la recaudación fiscal. Según su escenario base, la Magna podría mantenerse alrededor de 24 pesos por litro, lo que permitiría sostener ingresos públicos y argumentar que el combustible ha subido menos que la inflación.
En el comparativo internacional, México se ubicó en enero como el segundo país con la gasolina más cara entre 12 naciones con alto consumo, sólo detrás de Alemania y por encima de Corea del Sur.
Política económica, factor clave
Para el consultor energético Marcial Díaz Ibarra, el diferencial entre el costo de importación y el precio final responde más a decisiones económicas que a las condiciones del mercado.
El especialista señaló que el sistema actual es “asimétrico”, ya que los consumidores absorben los aumentos cuando el petróleo sube, pero no reciben los beneficios cuando los precios bajan.
Actualmente, alrededor del 41% de la gasolina que se consume en México es importada, mientras que el resto se produce en el Sistema Nacional de Refinación, donde también se reportó una ligera reducción en los costos de elaboración.
El peso del IEPS
Expertos coinciden en que uno de los objetivos del gobierno ha sido reducir la volatilidad en los precios de gasolina y diésel, al tiempo que se optimizan los ingresos provenientes del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), una fuente clave para las finanzas públicas.
Durante 2025, la recaudación por este impuesto creció 6% en términos reales, mientras que la inversión física del gobierno —relacionada con infraestructura y crecimiento económico— cayó 28%.
Panorama complejo para Pemex
El contexto financiero de la petrolera también influye en la estrategia. Pemex reportó pérdidas por 45 mil millones de pesos entre enero y septiembre de 2025 y continúa siendo la empresa petrolera más endeudada del mundo, con pasivos cercanos a 130 mil millones de dólares.
Especialistas advierten que las ineficiencias operativas, la elevada deuda y una producción de crudo presionada a la baja mantienen un escenario complicado para la compañía, pese al respaldo del gobierno federal.
¿Qué significa para los automovilistas?
El comportamiento de los precios sugiere que, aunque los costos internacionales bajen, los consumidores podrían no percibir reducciones importantes en el corto plazo. La gasolina, más que una variable estrictamente de mercado, se ha convertido en una herramienta de política económica y fiscal.



































