El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, lanzó un llamado a terminar con la estrategia de seguridad basada en “abrazos a la delincuencia” y planteó un endurecimiento de las medidas contra el crimen organizado en el país.

Como parte de su propuesta, el líder panista planteó la construcción de una megaprisión de máxima seguridad para aislar a los principales líderes criminales, con el objetivo de impedir que continúen operando desde los centros penitenciarios.

Además, el PAN propuso imponer cadena perpetua a funcionarios públicos que mantengan vínculos con grupos delictivos, al considerar que la llamada “narcopolítica” representa una grave amenaza para la seguridad nacional y la confianza en las instituciones.

Romero sostuvo que la seguridad en México no puede seguir basada en discursos, sino en acciones firmes que permitan recuperar el control del territorio y garantizar la paz para las familias. En ese sentido, insistió en que el país requiere una estrategia más contundente frente al crimen organizado.

El dirigente también subrayó que ninguna familia debería vivir con miedo, pagar extorsiones o sentirse abandonada por las autoridades, por lo que reiteró que es momento de romper cualquier vínculo entre el poder político y la delincuencia.

Estas propuestas forman parte de la agenda de seguridad del PAN rumbo a los próximos procesos electorales, donde el partido busca posicionarse como una alternativa con medidas más estrictas en materia de combate al crimen.