La confrontación política entre oposición y gobierno federal escaló luego de que el Partido Acción Nacional (PAN) acusara a Morena de utilizar a la Fiscalía General de la República (FGR) como un instrumento de persecución política contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
El señalamiento surge tras el citatorio emitido por la FGR para que la mandataria estatal comparezca en calidad de testigo por el caso relacionado con un operativo en el que murieron agentes vinculados a la CIA en territorio chihuahuense.
De acuerdo con la dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero Herrera, el documento enviado a Campos contiene elementos que, a su juicio, no corresponden a una simple declaración como testigo, sino que sugieren un intento de responsabilizarla, lo que calificaron como un acto de hostigamiento político.
El partido sostuvo que la investigación forma parte de una estrategia del gobierno federal para presionar a actores de oposición, particularmente en un contexto político marcado por la disputa rumbo a las elecciones de 2027.
En respuesta, el PAN anunció movilizaciones y acciones de respaldo a la gobernadora, al advertir que no permitirá lo que considera una “persecución” contra uno de sus perfiles más visibles a nivel nacional.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado que exista una imputación formal contra Campos, al aclarar que el citatorio forma parte de una investigación en curso y no implica responsabilidad penal.
El caso se enmarca en una serie de tensiones recientes entre el gobierno federal y actores políticos, donde temas de seguridad, cooperación internacional y presuntos vínculos con el crimen organizado han intensificado el debate público.
Además, el episodio ha reavivado el choque entre Morena y el PAN, que se acusan mutuamente de utilizar las instituciones con fines políticos, en medio de un escenario nacional cada vez más polarizado.


































