Ciudad de México, 7 de noviembre de 2025. — La senadora panista Lilly Téllez y la activista Saskia Niño de Rivera protagonizaron un fuerte intercambio en redes sociales luego de que esta última criticara la intervención de Téllez en el Senado, relacionada con el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Todo comenzó cuando Saskia Niño de Rivera compartió en la plataforma X (antes Twitter) un video del discurso de Lilly Téllez en la tribuna. En el clip, la senadora aparece pidiendo confirmación sobre el nombre del alcalde antes de corear “¡Que viva Carlos Manzo!”.
La activista acompañó el video con el mensaje:
“Palera creo que le dicen a Lilly.”
El comentario desató una respuesta inmediata de la legisladora del PAN, quien escribió:
“Mataron al asesino de Carlos Manzo, pero ya puedes preparar tu entrevista al asesino del asesino. Para que sigas lucrando con el morbo.”
Con esas palabras, Téllez acusó a Niño de Rivera —cofundadora de la organización Reinserta y habitual comentarista de temas de seguridad— de “lucrar con el morbo” en casos de alto impacto mediático.
El intercambio rápidamente se volvió viral, generando debate entre simpatizantes de ambas figuras. Algunos usuarios defendieron a Téllez, señalando que la crítica de Niño de Rivera fue “innecesaria” y “moralista”; otros consideraron que la senadora evidenció falta de preparación y que su respuesta fue “desproporcionada y violenta”.
Contexto breve del caso
Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, fue asesinado el 1 de noviembre. Su muerte ha desatado una ola de condenas y reclamos por la violencia en Michoacán. Téllez aprovechó la sesión del Senado para responsabilizar al gobierno federal de la inseguridad en el país, en un discurso donde también lanzó insultos contra legisladores de Morena.
El enfrentamiento entre Téllez y Niño de Rivera se inscribe en un clima político polarizado donde los temas de violencia y justicia suelen derivar en disputas personales.
Analistas señalan que el choque exhibe dos posturas opuestas: la de Téllez, que apela al discurso combativo desde la oposición, y la de Niño de Rivera, que exige coherencia y sensibilidad en quienes utilizan tragedias para hacer política.
Hasta el momento, ninguna de las dos ha emitido un nuevo pronunciamiento. Sin embargo, el episodio reafirma la tendencia de que los debates sobre seguridad y víctimas en México terminan desplazados por la confrontación entre figuras públicas.



































