Zhi Dong Zhang, conocido como “Brother Wang”, es un operador chino vinculado al tráfico de fentanilo y metanfetaminas, con nexos confirmados con el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Su red operaba en al menos tres continentes, facilitando la logística y distribución de precursores químicos esenciales para la producción de drogas sintéticas.
El 11 de julio de 2025, mientras cumplía arresto domiciliario en una vivienda de Lomas de Santa Fe, Ciudad de México, Zhi Dong Zhang logró escapar a través de un túnel. Estaba bajo custodia de la Guardia Nacional y enfrentaba un proceso de extradición a Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas y lavado de dinero. Su fuga generó críticas al sistema judicial mexicano, que le había concedido el arresto domiciliario a pesar de su peligrosidad y los cargos en su contra.
Tras su fuga, Zhang intentó ingresar a Rusia utilizando un pasaporte falso, pero fue rechazado. Posteriormente, logró ingresar a Cuba con la misma identificación falsa. Su presencia en Cuba fue confirmada por fuentes oficiales mexicanas, que indicaron que las autoridades cubanas estaban realizando su interrogatorio antes de decidir si lo deportan o si México debe solicitar su extradición.
A finales de octubre de 2025, las autoridades cubanas notificaron a México que habían detenido a Zhi Dong Zhang. Se encontraba en proceso de extradición, y se esperaba que fuera trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos federales por tráfico de drogas y lavado de dinero.
La recaptura de Zhi Dong Zhang representa un golpe significativo contra las redes internacionales de tráfico de fentanilo y metanfetaminas. Su caso destaca la complejidad de las operaciones logísticas y financieras que sustentan el narcotráfico global, así como la necesidad de una cooperación internacional más estrecha para combatir este fenómeno.



































