Organizaciones de la sociedad civil han levantado la voz ante lo que consideran crecientes obstáculos para recibir donativos en México, y advierten que esta situación podría debilitar los mecanismos de rendición de cuentas y vigilancia ciudadana.

La Coordinación Alemana para los Derechos Humanos en México (DMM) expresó su preocupación por decisiones del Servicio de Administración Tributaria que han derivado en la revocación de la autorización para recibir donativos deducibles a más de 100 organizaciones civiles, lo cual, según señaló, constituye un retroceso en los marcos que permiten a las ONG operar con transparencia y fortalecer la sociedad civil.

Este tipo de medidas, apuntó la DMM, podrían requerir que entidades que realizan labores de investigación, evaluación o vigilancia del sector público obtengan permisos de las mismas autoridades que supervisan, lo que plantea riesgos de conflicto de interés y censura.

Además, preocupa que se genere un trato desigual entre organizaciones, ya que algunas vinculadas a sectores cercanos al gobierno habrían obtenido autorizaciones de forma más expedita, mientras que otras enfrentan requisitos más estrictos.

Organizaciones afectadas advierten que estas barreras pueden poner en riesgo la continuidad de proyectos sociales y disminuir la capacidad de la sociedad civil para vigilar el ejercicio del gasto público, la defensa de derechos humanos y otras labores clave.