En el marco del Día de las Madres, organizaciones civiles y colectivos de búsqueda exhortaron al gobierno de México a aceptar la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para enfrentar la crisis de personas desaparecidas, una de las problemáticas de derechos humanos más graves del país.
Las ONG señalaron que la magnitud de la crisis, con decenas de miles de personas no localizadas en los últimos años, requiere la intervención y acompañamiento de mecanismos internacionales especializados en búsqueda, identificación forense y atención a víctimas.
El llamado ocurre en un contexto en el que el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU ha advertido sobre indicios de que en México las desapariciones podrían constituir crímenes de lesa humanidad, además de señalar fallas estructurales en las investigaciones y altos niveles de impunidad.
Colectivos de familiares han insistido en que la participación de instancias internacionales no debe interpretarse como una intervención política, sino como una oportunidad para fortalecer capacidades del Estado mexicano en materia de búsqueda y justicia, ante la insuficiencia de recursos locales para atender todos los casos.
En México, el Día de las Madres se ha convertido también en una fecha de protesta y memoria para miles de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos, especialmente las llamadas “madres buscadoras”, que recorren el país realizando labores de búsqueda en campo, fosas clandestinas y registros oficiales.
Organizaciones como el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México han documentado que la crisis de desapariciones ha impulsado la creación de más de 70 colectivos en el país, integrados por familiares que exigen verdad, justicia y reparación.
Las ONG reiteraron que la cooperación con la ONU podría abrir la puerta a nuevas herramientas de investigación, fortalecimiento institucional y acompañamiento a víctimas, en un contexto donde miles de casos siguen sin resolverse.


































