ras la controversia que se desató en redes sociales y medios de comunicación sobre un supuesto robo en la casa del senador Gerardo Fernández Noroña, el legislador salió a aclarar que el inmueble afectado no es de su propiedad, sino que pertenece a la mujer que aún mantiene la titularidad del predio.

El senador explicó que el terreno en cuestión tiene dos construcciones: la casa que él está pagando y una vivienda más pequeña que sigue siendo propiedad de la dueña original. Fue en este último inmueble donde ocurrió el robo, del que se habían hecho eco varias publicaciones.

“Desde un principio aclaré que la casa afectada es la de la dueña, no la mía. En esa casa se llevaron cuatro chamarras, un salami, un queso y una computadora”, detalló Noroña.

Este pronunciamiento surge luego de que algunos medios difundieran que la vivienda del legislador había sido asaltada, lo que generó especulaciones sobre su seguridad y patrimonio en la zona de Tepoztlán.

Las autoridades estatales confirmaron que el robo ocurrió en el domicilio contiguo al suyo, en la propiedad de la titular original del terreno, y no en su residencia.