Ciudad de México, México; 20 de febrero de 2026 – El senador Gerardo Fernández Noroña, de Morena, borró de su canal de YouTube varios videos en los que atacaba a Grecia Quiroz García, presidenta municipal de Uruapan, Michoacán, luego de que el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) le ordenara abstenerse de realizar actos que pudieran constituir violencia política de género.
Aunque Noroña cumplió eliminando los videos, negó haber cometido hostigamiento o intimidación, defendiendo sus contenidos como “crítica política” y amparándose en su derecho a la libre expresión. Sin embargo, los videos contenían afirmaciones personales y calificativos que el IEM consideró una forma de presión política directa hacia la alcaldesa, cruzando la línea de lo que puede considerarse debate público legítimo.
Medidas del Instituto Electoral
El IEM solicitó que Noroña editara o suprimiera fragmentos específicos de los videos en un plazo de 24 horas. Ante la imposibilidad técnica de modificar los contenidos, el senador optó por eliminarlos por completo, dejando en evidencia que sus transmisiones podían ser consideradas hostigamiento político. La autoridad electoral además le ordenó abstenerse de realizar cualquier acto de molestia hacia la alcaldesa mientras se sigue el procedimiento sancionador.
Fernández Noroña insistió en que sus críticas eran parte de su derecho a cuestionar a servidores públicos, pero los hechos muestran que las declaraciones incluyeron acusaciones personales y ataques a la integridad de la funcionaria, incluso sobre hechos familiares. Este patrón ha generado cuestionamientos sobre si el senador realmente ejerce la crítica política o si se trata de un uso reiterado de la tribuna para hostigar a una autoridad local.
El enfrentamiento se remonta a declaraciones de Noroña desde noviembre de 2025, cuando cuestionó públicamente a Quiroz tras el asesinato de su esposo, el exalcalde Carlos Manzo, acusándola de tener intereses políticos personales y calificándola con adjetivos negativos en transmisiones en vivo. Este tipo de mensajes motivó la queja ante el IEM y puso en evidencia un uso polémico de la libertad de expresión que afecta directamente a una autoridad municipal en ejercicio de su cargo.
Aunque Noroña insiste en que solo ejerce su derecho a criticar, la decisión del Instituto Electoral evidencia que hay límites claros entre la crítica política y el hostigamiento hacia mujeres en cargos públicos. Su negativa a reconocer que sus videos podían constituir violencia política de género refuerza la percepción de que el senador confunde libertad de expresión con ataques personales sistemáticos, dejando un precedente preocupante sobre el comportamiento de figuras públicas frente a autoridades locales.



































