La rapera Nicki Minaj sorprendió este miércoles al mostrarse públicamente como una de las seguidoras más declaradas del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, durante un evento oficial en Washington, D.C.
Minaj —de 43 años— fue invitada a subir al escenario en el Trump Accounts Summit, una cumbre organizada por el Departamento del Tesoro para presentar un nuevo programa de cuentas de inversión para bebés nacidos entre 2025 y 2028, que permitirá a cada recién nacido recibir un aporte inicial de 1 000 dólares del gobierno y recibir contribuciones adicionales privadas a lo largo de los años.
Durante su intervención, Minaj afirmó sentirse “probablemente la fan número uno del presidente Trump” y aseguró que las críticas y el “odio” que ha recibido por su apoyo no la afectan, sino que la motivan a respaldarlo aún más. “Eso no va a cambiar”, dijo ante la audiencia, defendiendo al mandatario y la iniciativa económica.
La artista también ha anunciado que planea donar una suma significativa —entre 150 000 y 300 000 dólares— para apoyar estas cuentas, buscando beneficiar especialmente a familias jóvenes y promover la educación financiera desde el nacimiento.
El evento contó con la presencia de otras figuras como el empresario Kevin O’Leary, y la participación de Minaj marca una expansión de su actividad política pública: además de este respaldo económico, recientemente ha mostrado apoyo a Trump en diferentes foros conservadores, lo que ha generado amplia reacción en redes sociales y entre su base de seguidores.
La postura de Minaj ha generado tanto elogios como críticas, ya que su declaración rompe con la expectativa tradicional de figuras del entretenimiento alejadas de la política activa.



































