La comunidad Comcáac de Punta Chueca celebró la llegada de un nuevo ciclo con el Año Nuevo Seri, una de sus tradiciones más representativas, en una ceremonia cargada de simbolismo, identidad y conexión con la naturaleza.
Entre el desierto y el mar, elementos esenciales de su territorio sagrado, integrantes de la Nación Comcáac realizaron el izamiento de su bandera, acompañados de cantos, música y convivencia comunitaria que reflejan la fortaleza de una cultura que ha perdurado a través de generaciones.
La ceremonia fue encabezada por autoridades tradicionales, entre ellas Enrique Robles Barnett, presidente del Consejo de Ancianos, quien lideró este encuentro en el que participaron tanto habitantes como visitantes interesados en conocer esta celebración ancestral.
Como parte de los actos protocolarios, se llevó a cabo la entrega del bastón de mando a Francisco Molina Sesma, quien asumió el cargo como gobernador tradicional, símbolo de liderazgo, responsabilidad y continuidad cultural dentro de la comunidad.
El Año Nuevo Seri marca el inicio de un nuevo ciclo basado en la observación de la naturaleza, los movimientos del sol y la luna, así como los cambios del entorno, elementos fundamentales en la cosmovisión Comcáac.
Durante la festividad, las familias compartieron expresiones culturales como la pintura facial tradicional, la gastronomía, los cantos y diversas manifestaciones que fortalecen el vínculo entre generaciones y preservan la memoria de sus ancestros.
El evento contó con el acompañamiento del Ayuntamiento de Hermosillo, así como del Instituto Municipal de Cultura y Arte, encabezado por Marianna González Gastélum, además de autoridades como Ramón Corral y Abdón Berrelleza.
A unos pasos del mar, la Nación Comcáac reafirmó una vez más su identidad, autonomía y orgullo, manteniendo viva una tradición que continúa siendo un símbolo de resistencia cultural en Sonora.


































