Las muertes por sobredosis relacionadas con el consumo de fentanilo en Estados Unidos registraron una reducción del 44.4% desde el punto más alto de la crisis, alcanzado en 2023, de acuerdo con los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Las cifras oficiales muestran que los decesos pasaron de casi 79 mil casos en el momento más crítico a 43 mil 809 muertes en el último reporte disponible, lo que confirma un cambio de tendencia luego de varios años de incremento sostenido en la mortalidad asociada a opioides sintéticos.

Autoridades estadounidenses atribuyen esta disminución a una combinación de factores, entre ellos el reforzamiento de la cooperación binacional con México, que ha derivado en decomisos históricos de fentanilo y una reducción superior al 42% en el cruce de esta droga hacia la frontera norte, según cifras oficiales.

A la par de las acciones de seguridad, el descenso también se vincula con estrategias de salud pública, como el mayor acceso al medicamento naloxona (Narcan), utilizado para revertir sobredosis, así como programas de prevención y atención en comunidades consideradas de alto riesgo.

Especialistas señalan que, aunque la reducción representa un avance significativo frente a la crisis de opioides, el número de muertes continúa siendo elevado, por lo que advierten que los esfuerzos deberán mantenerse de forma sostenida para evitar un nuevo repunte.