La muerte de Denia Patricia Alday, ocurrida después de una cirugía de vesícula en una clínica privada de Hermosillo, ha generado indignación entre familiares y usuarios de redes sociales, quienes piden que el caso sea investigado para esclarecer posibles responsabilidades. 

Así comenzaron los hechos

De acuerdo con el testimonio de su familia, la mujer acudió primero al Instituto Mexicano del Seguro Social, donde le informaron que la operación no podía realizarse de inmediato, por lo que decidió buscar atención particular con un cirujano de confianza. 

Según la denuncia difundida públicamente, Denia presentaba infección, hemoglobina baja y no cumplía con el ayuno preoperatorio; aun así, el médico habría indicado que debía entrar a quirófano ese mismo día porque había un espacio disponible. 

La joven llegó caminando a la clínica alrededor de las 19:00 horas, pero tras ingresar a cirugía ya no volvió a salir consciente. 

Después de la primera intervención, presuntamente estuvo a punto de ser dada de alta; sin embargo, comenzó a perder el conocimiento y fue sometida a una segunda cirugía exploratoria sin que sus familiares fueran notificados oportunamente. 

Posteriormente sufrió dos paros cardiacos y, según la familia, llevaba horas con una hemorragia interna que no había sido detectada. 

Los allegados aseguran que no se les informó del estado real de la paciente hasta aproximadamente las 3:00 de la madrugada. 

Señalan inconsistencias y falta de información

Cuando solicitaron el expediente clínico, el hospital se habría negado inicialmente a entregarlo; tras insistir, lo recibieron y en él se indicaba una pérdida cercana a tres litros de sangre. 

La familia afirma que existen inconsistencias en los registros médicos, lo que ha generado sospechas sobre una posible alteración del documento. También denunciaron que los costos hospitalarios aumentaban mientras la joven permanecía en estado crítico. 

Ante la gravedad, Denia fue trasladada al IMSS, donde médicos detectaron sedación excesiva y posteriormente confirmaron el diagnóstico de muerte cerebral. 

Pese a la tragedia, la mujer fue donadora de órganos —acto que su familia calificó como heroico—, pero su fallecimiento dejó a un niño de 10 años sin madre. 

Hasta ahora no se ha informado una postura pública del médico señalado ni de la clínica privada. La familia exige que se esclarezcan los hechos para evitar que otra persona viva una situación similar.