Morena respondió a las recientes declaraciones del expresidente Felipe Calderón sobre la situación democrática de México y cuestionó su autoridad para hablar sobre democracia, al tiempo que lo acusó de haber llegado a la Presidencia en 2006 mediante un proceso electoral que el partido considera cuestionable.
La reacción del partido oficialista se produjo después de la participación de Calderón en el Foro América Libre, realizado en Ciudad de México, donde el exmandatario criticó al actual gobierno y sostuvo que Morena llegó democráticamente al poder, pero posteriormente habría debilitado los contrapesos institucionales.
Durante su intervención, Calderón afirmó que Morena obtuvo la Presidencia mediante los votos y reconoció también errores de la oposición. Sin embargo, sostuvo que el partido gobernante estaría modificando las condiciones institucionales para dificultar una nueva alternancia política.
Ante esas declaraciones, Morena respondió mediante un posicionamiento en el que cuestionó que Calderón pretenda ofrecer lecciones sobre democracia y recordó la controversia que acompañó la elección presidencial de 2006.
El partido también hizo referencia a la llegada de Calderón a la Presidencia y utilizó el término “usurpación” para referirse a ese episodio, una caracterización política que forma parte del posicionamiento de Morena y no de una determinación judicial actual.
Calderón participó el 30 de septiembre en el Foro América Libre, donde centró parte de su discurso en la situación política de México y en los cambios impulsados por Morena.
El expresidente afirmó que el partido llegó al poder mediante elecciones, pero posteriormente acusó al gobierno de debilitar instituciones y contrapesos. También cuestionó modificaciones constitucionales y la composición de los órganos del Estado.
En su intervención, Calderón llamó a defender el Estado de derecho y las instituciones, además de señalar que la oposición debe reorganizarse para hacer frente al escenario político actual.
Sus declaraciones fueron retomadas por distintos actores políticos, entre ellos la presidenta Claudia Sheinbaum, quien horas antes había ironizado sobre la posibilidad de que el expresidente hablara de democracia durante el foro. Posteriormente, Sheinbaum señaló que Calderón tiene derecho a participar y expresar sus posiciones.
El intercambio ocurre en un contexto marcado por la confrontación política entre Morena y Calderón desde la elección presidencial de 2006.
Andrés Manuel López Obrador, entonces candidato presidencial, cuestionó durante años el resultado de aquella elección y sostuvo que hubo irregularidades que afectaron su triunfo. Calderón asumió la Presidencia en diciembre de 2006.
Morena retomó ahora ese antecedente para responder a las críticas del expresidente y cuestionar que sea él quien hable sobre democracia.
La confrontación entre ambos sectores se intensificó nuevamente con las apariciones públicas de Calderón y López Obrador esta semana. Mientras Calderón participó en el foro político y lanzó críticas contra el gobierno de Morena, López Obrador reapareció mediante un video para presentar su libro Pueblo, en el que también cuestionó a gobiernos anteriores, incluido el de Calderón.
El intercambio coloca nuevamente a dos expresidentes en el centro de la discusión política nacional, ahora desde posiciones contrapuestas sobre democracia, instituciones y el rumbo político del país.



































