El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena expresó su respaldo total a la iniciativa de reforma electoral presentada este miércoles por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, considerándola un paso “decisivo” para profundizar la democracia en México y consolidar un sistema más representativo y transparente. 

En un comunicado oficial, la dirigencia del partido sostuvo que la reforma no debe seguir al servicio de élites ni privilegios, sino devolver el poder político a la ciudadanía y cerrar espacios a la corrupción. 

Morena señaló que la iniciativa presidencial forma parte de los principios fundacionales del movimiento y que busca, entre otros propósitos:

  • Reducir el costo de los procesos electorales para hacerlos más austeros y eficaces. 
  • Fortalecer la fiscalización de recursos públicos y privados destinados a partidos y campañas. 
  • Impulsar la democracia participativa, promoviendo una mayor intervención ciudadana en los procesos políticos. 
  • Modificar el mecanismo de representación plurinominal para que los legisladores cuenten con respaldo directo de la ciudadanía. 

En el pronunciamiento, Morena afirmó que el cambio propuesto permitirá avanzar hacia un sistema electoral más austero, transparente y verdaderamente representativo, con mayor peso de la voluntad popular en la conformación del Congreso. 

Por su parte, el coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, aseguró que su bancada respaldará por unanimidad la iniciativa que presentará oficialmente la presidenta el próximo lunes, destacando que los 253 diputados de Morena acompañarán el denominado “decálogo por la democracia”. 

Monreal detalló que la propuesta contempla, entre otras cosas, la reducción del gasto electoral en alrededor del 25 %, impulso a mecanismos tecnológicos de participación, y ajustes en la asignación de curules mediante nuevos mecanismos de representación que recuperen el sentido de la voluntad popular. 

Aunque Morena confía en construir una mayoría calificada para la aprobación de la reforma, el coordinador parlamentario aseguró que, en caso de no alcanzarla, no será una derrota política, sino una demostración de respeto por la división de poderes y el debate legislativo.