La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, evitó adelantar si Rubén Rocha Moya será expulsado del partido y señaló que la situación del gobernador con licencia de Sinaloa deberá seguir los cauces institucionales correspondientes.

Durante una conferencia de prensa realizada este viernes en Culiacán, Montiel fue cuestionada sobre la permanencia de Rocha Moya y del senador Enrique Inzunza Cázarez dentro de Morena, luego de los señalamientos que ambos han enfrentado en Estados Unidos.

La dirigente nacional sostuvo que ni la presidencia de un partido ni los políticos tienen facultades para determinar responsabilidades penales, por lo que Morena esperará los resultados de las investigaciones que mantiene abiertas la Fiscalía General de la República (FGR).

Montiel explicó además que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena cuenta con autonomía para analizar la situación de los militantes y, en su momento, determinar si corresponde iniciar algún procedimiento partidista.

La postura representa una continuidad de la posición que la dirigencia morenista había expresado meses atrás: no tomar una decisión de expulsión únicamente a partir de señalamientos, sino esperar elementos derivados de las investigaciones oficiales.

“Ni los presidentes de los partidos ni los políticos somos jueces ni ministerios públicos”, sostuvo Montiel al responder sobre el caso, de acuerdo con reportes de medios locales. La dirigente agregó que Morena no pretende proteger ni encubrir a nadie, pero tampoco corresponde al partido determinar la culpabilidad o inocencia de las personas señaladas.

El caso de Rocha Moya se encuentra bajo atención nacional luego de que autoridades estadounidenses realizaran señalamientos relacionados con presuntos vínculos con organizaciones criminales. El gobernador con licencia ha rechazado las acusaciones.

La situación también involucra al senador Enrique Inzunza, quien recientemente reapareció en el Senado después de más de cuatro meses de ausencia y anunció su separación de la bancada de Morena, aunque mantiene su afiliación partidista.

En Sinaloa, el tema ocurre además en medio de la preparación de Morena rumbo a las elecciones de 2027, por lo que la dirigencia nacional enfrenta el reto de mantener la cohesión interna mientras avanzan las investigaciones y se definen los perfiles que participarán en el próximo proceso electoral.

Montiel también evitó adelantar si los señalamientos contra Rocha Moya e Inzunza podrían afectar electoralmente a Morena en Sinaloa. La dirigente señaló que el partido está concentrado en su organización y en el proceso interno, mientras que las responsabilidades legales deberán ser determinadas por las autoridades competentes.

Por ahora, no existe una decisión pública de Morena sobre la expulsión de Rocha Moya. La dirigencia nacional mantiene su postura de esperar el resultado de las investigaciones de la FGR y la determinación que, en su ámbito, pueda tomar la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.