El Consejo Consultivo del partido oficialista respaldó la estrategia de seguridad del Gobierno y acusó a la oposición de usar el crimen del alcalde de Uruapan con fines políticos.

El Consejo Consultivo de Morena acusó este domingo a los partidos de oposición de intentar “capitalizar políticamente” el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, para generar —según su comunicado— “la percepción de un país en llamas y en ruinas”.

En un pronunciamiento firmado por decenas de integrantes del órgano consultivo del partido, Morena señaló que las “derechas” están utilizando hechos trágicos, como el homicidio del edil, para atacar al gobierno federal y a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Despliegan su enorme poder económico y mediático para distorsionar la realidad. Buscan capitalizar cualquier hecho trágico para golpear políticamente al gobierno”, sostiene el documento.

El Consejo también defendió la estrategia de seguridad del actual gobierno, basada —afirman— en inteligencia, coordinación institucional y programas sociales, y contrastó esa política con la “fallida guerra contra el narcotráfico” de administraciones pasadas.

Morena insistió en que los recientes hechos de violencia, incluido el asesinato del alcalde michoacano, no deben ser usados con fines partidistas y que el país “avanza en la construcción de paz” mediante un modelo que privilegia el desarrollo y la justicia social.

Reacciones encontradas

Las declaraciones del Consejo provocaron críticas de legisladores de oposición, quienes respondieron que el gobierno intenta evadir su responsabilidad ante la creciente violencia en distintas regiones del país.

Senadores y diputados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano acusaron que Carlos Manzo había solicitado protección antes de ser asesinado y que su caso refleja la falta de respuesta del Estado frente al crimen organizado.

En contraste, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena respaldó el pronunciamiento del Consejo y reiteró que la administración federal mantiene su compromiso con la investigación del caso y con el fortalecimiento del llamado “Plan Michoacán”, enfocado en el desarrollo regional y la reconstrucción del tejido social.

El asesinato de Manzo, ocurrido el 1 de noviembre, continúa bajo investigación por autoridades estatales y federales. En tanto, el intercambio de acusaciones entre oficialismo y oposición ha reavivado el debate político en torno a la seguridad pública y la estrategia gubernamental.