Seis jornaleros perdieron la vida luego de que elementos del Ejército mexicano abrieran fuego contra una camioneta en la que viajaban trabajadores agrícolas en el municipio de González, Tamaulipas. Los hechos ocurrieron la noche del 6 de octubre de 2025, sobre la carretera Ciudad Mante-Tampico, a la altura del kilómetro 71, en la comunidad de Estación Manuel.
De acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), los soldados patrullaban la zona cuando una camioneta color blanco se aproximó y, según el reporte castrense, intentó embestir uno de los vehículos del convoy militar. Los elementos interpretaron la maniobra como una amenaza a su integridad y respondieron con disparos de arma de fuego. En el lugar murieron cinco personas y tres resultaron heridas; una de ellas falleció posteriormente en el Hospital General “Carlos Canseco” de Tampico, elevando el saldo a seis víctimas mortales.
Las víctimas fueron identificadas como jornaleros que regresaban de su jornada laboral. De acuerdo con testigos, los civiles no estaban armados ni representaban peligro alguno. Una mujer que sobrevivió al ataque y que aparece en videos difundidos en redes sociales es considerada testigo clave en la investigación.
La delegación de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas abrió una carpeta de investigación y recibió en calidad de presentación a los elementos del Ejército que participaron en el operativo. Paralelamente, la Fiscalía General de Justicia Militar también inició un expediente para determinar responsabilidades. La Sedena informó que los soldados involucrados fueron separados de sus funciones mientras se desarrollan las indagatorias.
El hecho ha causado indignación entre la población local y organizaciones defensoras de derechos humanos, que demandan justicia y transparencia en las investigaciones. En tanto, familiares de las víctimas y de los sobrevivientes permanecen en hospitales y dependencias ministeriales a la espera de información oficial sobre la situación legal de los responsables.
La FGR continúa recabando pruebas y declaraciones para esclarecer los hechos y determinar si hubo uso excesivo de la fuerza por parte de los militares, en un nuevo episodio que vuelve a poner en el centro del debate la actuación del Ejército en tareas de seguridad pública.



































