México registró un récord histórico en Inversión Extranjera Directa (IED) al tercer trimestre de 2025, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. El flujo de capital alcanzó casi 41 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 15% respecto al mismo periodo de 2024 y evidencia una tendencia de crecimiento sostenida desde 2018.
Según Ebrard, gran parte de este aumento proviene de nuevas inversiones, que pasaron de 2 mil millones a 6,500 millones de dólares, un dato que refuerza la confianza de inversionistas internacionales en México y su percepción como destino atractivo para proyectos frescos, no solo para reinversiones de empresas ya establecidas.
Los sectores que concentraron la mayor parte de la IED fueron:
- Manufactura: 37% del total
- Servicios financieros: 25%
- Construcción: 5%
Estos datos muestran un crecimiento notable en áreas estratégicas de la economía mexicana, con un impulso particularmente fuerte en manufactura y servicios.
El récord llega en un contexto de incertidumbre global, con posibles aranceles y tensiones comerciales, lo que hace que el aumento en la inversión extranjera tenga aún mayor relevancia. Ebrard destacó que estos números reflejan “confianza” de los inversionistas y una expectativa positiva hacia la política económica del país.
Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, estos resultados son un indicador de legitimidad y estabilidad: la llegada de capital extranjero respalda la narrativa de continuidad y éxito de la Cuarta Transformación (4T).
Sin embargo, expertos señalan que, aunque la cifra es alentadora, la dependencia de flujos internacionales también puede hacer que la economía mexicana sea vulnerable a cambios globales o a choques externos. La sostenibilidad de esta inversión dependerá de factores como la seguridad jurídica, políticas de largo plazo y estabilidad macroeconómica.
El reporte de Ebrard confirma que México está atrayendo capital fresco y estratégico, consolidando su posición como un destino competitivo para inversión extranjera. Este récord no solo refleja los logros del presente, sino que también fortalece la percepción de México como un país confiable para la inversión a futuro, mientras el gobierno busca consolidar su narrativa de transformación económica y social.



































