El Gobierno federal formalizó la actualización de los diseños de las monedas de 10 y 20 pesos, luego de la publicación de los decretos correspondientes en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 2026, con lo que se autoriza la emisión de nuevas piezas que formarán parte de la circulación cotidiana en el país.
De acuerdo con lo establecido en el DOF, los cambios forman parte de una renovación de la base monetaria, cuyo objetivo es incorporar elementos de identidad nacional y conmemorativos, así como reforzar los sistemas de seguridad y optimizar los costos de producción, sin modificar el valor nominal ni la validez de las monedas actuales.
La nueva moneda de 10 pesos conservará su formato bimetálico y el Escudo Nacional en el anverso. En el reverso incorporará la imagen de Tonatiuh, tomada de la Piedra del Sol, junto con el valor facial y la marca de la Casa de Moneda de México.
En tanto, la moneda de 20 pesos adoptará una forma dodecagonal (12 lados), diseñada para facilitar su identificación y fortalecer sus elementos de seguridad. Su reverso mostrará una representación del Templo de Kukulkán, en Chichén Itzá, acompañada de microtextos y relieves que refuerzan su autenticidad.
Las autoridades aclararon que estas nuevas monedas no sustituyen de manera inmediata a las actuales, por lo que las piezas de 10 y 20 pesos que ya están en circulación seguirán siendo válidas y aceptadas en todo el sistema de pagos del país, mientras el Banco de México y la Casa de Moneda realizan la transición gradual.
Con esta actualización, México moderniza su sistema monetario e incorpora nuevos símbolos culturales a su moneda de curso legal, sin generar afectaciones para usuarios ni comercios.



































