El gobierno de México anunció un aumento significativo en los aranceles a la importación de azúcar, medida que busca resguardar a la industria nacional frente a una situación de sobreoferta en el mercado interno. Los nuevos gravámenes alcanzan hasta 210.44 % para el azúcar líquida refinada e invertida, mientras que otros tipos de azúcar importada tendrán aranceles de 156 %.

El decreto, publicado recientemente, modifica la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, y entrará en vigor de manera inmediata. Según las autoridades, la medida responde a una caída de los precios internacionales y a la necesidad de garantizar la rentabilidad de los productores de caña de azúcar en México.

“La sobreoferta en el mercado nacional y la competencia de importaciones han afectado a nuestra agroindustria”, señaló un portavoz del gobierno. “Este ajuste arancelario busca proteger la cadena productiva, preservar empleos y fortalecer la soberanía del sector azucarero mexicano”.

Entre las fracciones gravadas, destacan el azúcar de remolacha y de caña en sus distintas presentaciones, así como el azúcar líquida refinada e invertida, que será la más afectada con el arancel máximo. Analistas advierten que esta decisión podría impactar los precios internos y provocar reacciones de países exportadores, aunque el gobierno asegura que la medida se encuentra alineada con los compromisos internacionales de México.

Con esta medida, México refuerza su política de protección de la industria nacional frente a la volatilidad del mercado internacional y los desafíos internos de producción, en un intento de mantener estable la economía del sector azucarero.