Ciudad de México, 27 de marzo de 2026. — En medio de la implementación del registro obligatorio de líneas telefónicas en México, ha comenzado a crecer un mercado negro de tarjetas SIM que ya se venden activadas y vinculadas a una Clave Única de Registro de Población (CURP), lo que facilita su uso en actividades ilícitas.
Una investigación difundida por Radio Fórmula reveló que estos chips “pirata” se comercializan abiertamente en redes sociales, especialmente en plataformas como Facebook Marketplace, y pueden ser adquiridos sin necesidad de proporcionar datos personales reales.
De acuerdo con el reportaje, las tarjetas SIM se ofrecen en distintos precios dependiendo de su nivel de “preparación”. Aquellas que requieren registro por parte del comprador pueden costar alrededor de 10 pesos, mientras que las que ya están vinculadas a una CURP alcanzan precios de hasta 80 pesos. Incluso existen versiones asociadas a programas como internet social que se venden por alrededor de 120 pesos.
La investigación también documenta que estos chips pueden adquirirse en paquetes o por volumen, y su entrega se realiza en puntos acordados, como estaciones del Metro en la Ciudad de México, lo que evidencia una red de distribución organizada.
Especialistas y testimonios recabados indican que este tipo de tarjetas son utilizadas principalmente para cometer delitos como fraudes telefónicos, extorsiones y otras actividades ilegales, ya que permiten operar con una identidad falsa o imposible de rastrear.
Este fenómeno pone en entredicho la efectividad del nuevo padrón de usuarios de telefonía móvil, cuyo objetivo es precisamente reducir el anonimato en las comunicaciones y combatir delitos.
Según los datos presentados, en México existen aproximadamente 153 millones de líneas telefónicas activas, pero hasta finales de marzo de 2026 apenas el 14% había sido registrado conforme a la nueva normativa.
Esto implica que las autoridades tendrían que acelerar significativamente el proceso para cumplir con la meta establecida antes de la fecha límite del 30 de junio de 2026, cuando las líneas no registradas podrían ser suspendidas.
Mientras el gobierno impulsa medidas para regular el uso de la telefonía móvil, el mercado ilegal parece adaptarse rápidamente, ofreciendo alternativas que burlan los controles oficiales y mantienen abierto el uso anónimo de líneas telefónicas.
El crecimiento de este mercado negro representa un nuevo desafío en materia de seguridad y regulación digital en el país, especialmente ante el aumento de delitos cometidos a través de dispositivos móviles.


































