Un grupo de 28 personas, compuesto por 27 menores de edad y un joven de 18 años, provenientes de comunidades de Chiapas, llegó al puerto de Topolobampo, Sinaloa. Los jóvenes habían estado trabajando en campos agrícolas de Baja California Sur (BCS) y actualmente se encuentran bajo resguardo de las autoridades locales mientras se determina la legalidad de su contratación y las condiciones en que laboraban.
Los menores viajaron vía ferry comercial desde La Paz, BCS, hacia Topolobampo. A su llegada, se encontraban en buen estado de salud, con vestimenta adecuada y equipaje, lo que indica que no estaban en situación de retención forzada. Fueron atendidos por autoridades de la Secretaría de Marina, así como personal del DIF y SIPINNA en Sinaloa, donde reciben atención médica, alimentación y acompañamiento para trámites de identificación y protección.
Según las autoridades, los menores provienen de Chiapas y trabajaban en campos agrícolas de Comondú, BCS, realizando labores de cosecha de espárrago y otras actividades agrícolas. Se ha iniciado una investigación para determinar las condiciones en que fueron contratados, si contaban con autorización parental, los intermediarios responsables de su traslado y posibles irregularidades en el trabajo de menores en ranchos agrícolas.
Los jóvenes permanecen bajo resguardo de las autoridades de Sinaloa, incluyendo DIF, SIPINNA y la Vicefiscalía Regional Zona Norte. No se han publicado nombres ni detalles individuales para proteger la identidad de los menores. Hasta ahora no se han dado a conocer detenciones o responsables formales del reclutamiento o traslado de los menores.
Aún falta confirmar con exactitud el número de menores y sus edades, así como detalles del reclutamiento, promesas de trabajo, contratos o ausencia de ellos. También es necesario determinar si el traslado fue voluntario o inducido bajo falsas promesas, y conocer los resultados de la investigación en BCS, incluyendo sanciones a ranchos y supervisión de menores en los campos agrícolas.
Este caso evidencia la vulnerabilidad de los menores en el trabajo agrícola en México, especialmente aquellos que provienen de regiones marginadas.
Aunque no se trata de un rescate en condiciones de secuestro o peligro extremo, el caso representa un riesgo de explotación laboral infantil y juvenil, que deberá esclarecer la investigación de BCS. Mientras tanto, la prioridad es proteger a los menores y garantizar su salud, educación y retorno seguro a sus lugares de origen.



































