Diversas mantas de gran tamaño aparecieron colocadas en puentes peatonales y puntos estratégicos de la ciudad de Oaxaca, exhibiendo fotografías de varios diputados federales que votaron en contra de la reciente reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. 

Las lonas, claramente visibles para automovilistas y peatones, incluían los rostros de legisladores acompañados de frases como “Traidores a la patria” y “Votaron contra la reforma electoral, votaron contra el pueblo”, generando un fuerte impacto y numerosas reacciones en medios y redes sociales. 

Entre los legisladores exhibidos en las mantas colocadas en al menos ocho puentes peatonales, se encuentran representantes de los partidos Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), como: 

  • Alejandro Avilés Álvarez (PVEM)
  • Raúl Bolaños Cacho Cué (PVEM)
  • Margarita García García (PT)
  • Maribel Martínez (PT)
  • Martha Aracely Cruz (PT)
  • Alejandro López Sánchez (PT)

Estas figuras federales votaron en contra o se abstuvieron de apoyar la reforma electoral impulsada por el gobierno federal en la Cámara de Diputados, iniciativa que posteriormente no alcanzó la mayoría necesaria para avanzar en el Congreso. 

Diputados señalados y dirigentes del PT denunciaron las mantas como un acto de “intimidación política” y un intento de presionar o estigmatizar a quienes ejercieron su derecho a votar en contra de la reforma. La legisladora Martha Aracely Cruz Jiménez calificó el hecho de “profundamente preocupante” para la vida democrática y comparó el estilo de los mensajes con prácticas del crimen organizado. 

Algunas voces incluso atribuyeron la colocación de las mantas a sectores afines al partido mayoritario en la región, aunque no existen declaraciones oficiales que confirmen a los responsables. 

Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, lamentó que ciertos diputados no hayan apoyado la reforma propuesta por la presidenta Sheinbaum, aunque evitó calificar directamente a los legisladores como “traidores”. 

La reforma electoral impulsada por la administración de Sheinbaum buscaba modificar aspectos del sistema político y reducir gastos del proceso electoral, entre otros cambios. Sin embargo, no logró avanzar en la Cámara de Diputados, lo que marcó un revés para el gobierno federal y abrió tensiones dentro de la coalición oficialista, particularmente entre Morena y sus aliados tradicionales del PT y el PVEM. 

La aparición de estas mantas ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión, el respeto al mandato de los representantes y la presión pública hacia decisiones legislativas, temas que seguramente continuarán en la agenda política nacional en los próximos días.