México, 13 de octubre de 2025 – Las intensas lluvias registradas durante los primeros días de octubre en varios estados de México han dejado un saldo trágico: 64 personas fallecidas y 65 desaparecidas, además de miles de afectados por inundaciones y deslaves. Las regiones más golpeadas incluyen Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, donde los ríos se desbordaron y los arroyos arrastraron viviendas, vehículos y carreteras.

Estados más afectados

Veracruz: Se contabilizan 29 muertos y 18 desaparecidos. Las lluvias superaron los 280 mm, afectando a más de 40 municipios, especialmente en Poza Rica, Tuxpan y Álamo Temapache. Hidalgo: Se reportan 21 muertos y 43 desaparecidos, con lluvias de hasta 286 mm que provocaron deslizamientos y daños graves en 23 municipios. Puebla: 13 muertos y 4 desaparecidos, con fuertes inundaciones y deslizamientos en 17 municipios. Querétaro y San Luis Potosí: Menor impacto, pero se registró un muerto y daños en 12 municipios.

Daños materiales

Más de 1,000 km de carreteras dañadas. 81,000 viviendas afectadas, muchas de ellas destruidas o con daños severos. 59 instalaciones médicas y 308 escuelas dañadas, interrumpiendo servicios esenciales y educativos. Más de 320,000 personas sin electricidad, sobre todo en comunidades rurales.

Respuesta gubernamental

El gobierno federal, encabezado por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), ha desplegado 6,000 elementos para apoyar a los damnificados y realizar labores de rescate. Se habilitaron 42 refugios temporales en Veracruz, que ya reciben a más de 3,000 personas desplazadas. La presidenta Claudia Sheinbaum y autoridades locales han recorrido las zonas afectadas y anunciaron un censo de damnificados para distribuir apoyos del programa Bienestar y otras ayudas emergentes.

Llamado a la población

Las autoridades instan a la población a mantenerse alerta, evitar zonas inundables y seguir las recomendaciones de Protección Civil. Se solicita también reportar cualquier persona desaparecida y colaborar con las brigadas de rescate.

Este fenómeno ha demostrado la vulnerabilidad de varias regiones mexicanas ante lluvias extremas y la necesidad de reforzar infraestructura, planes de prevención y alertas tempranas.