El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó este sábado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que Moscú cumplirá los objetivos que se ha planteado en Ucrania, independientemente de las circunstancias que enfrente el conflicto.

Durante su intervención en la 81ª Asamblea General de la ONU, celebrada en Nueva York, el jefe de la diplomacia rusa sostuvo que los objetivos de la llamada por Moscú “operación militar especial” serán alcanzados y que posteriormente regresará la vida pacífica.

“Los objetivos de la operación militar especial se cumplirán, la amenaza contra la seguridad de Rusia se eliminará y la vida pacífica volverá. Esto sucederá sin importar las circunstancias”, declaró Lavrov.

La declaración se produce mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto entre Rusia y Ucrania, sin que hasta ahora se haya concretado un acuerdo que permita poner fin a las hostilidades.

Lavrov acusa a Europa de obstaculizar negociaciones

Durante su discurso, Lavrov también dirigió críticas contra los gobiernos europeos, a los que acusó de obstaculizar las conversaciones de paz que, según su versión, son impulsadas por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.

“Europa hace todo lo que está en su poder para obstaculizar las conversaciones de paz deseadas por el gobierno de Trump”, afirmó el canciller ruso.

Lavrov ha mantenido en los últimos días una postura contraria a una pausa en las operaciones militares rusas. El pasado 23 de septiembre, también desde Naciones Unidas, afirmó que Moscú no tenía previsto detener sus operaciones, al señalar que un alto el fuego podría ser utilizado por Europa para incrementar el suministro de armas a Ucrania.

Las declaraciones reflejan la posición del gobierno ruso respecto al conflicto y sus condiciones para una eventual solución. Ucrania y gobiernos europeos han mantenido posiciones distintas sobre la guerra y las condiciones para alcanzar un acuerdo.

Además del conflicto en Ucrania, Lavrov abordó durante su intervención la situación en Medio Oriente y el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte marítimo y energético internacional.

El ministro ruso afirmó que Moscú está dispuesto a participar en los esfuerzos para estabilizar la situación en el Golfo, ante la prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Lavrov planteó la necesidad de fortalecer la confianza entre los países del Golfo, los Estados árabes e Irán, así como establecer una estructura regional que contribuya a la estabilidad.

“Rusia, junto con otros Estados responsables, está dispuesta a contribuir de forma constructiva a la estabilización de esta región de importancia estratégica”, sostuvo.

La intervención de Lavrov ante la Asamblea General ocurre en un momento en el que continúan los contactos diplomáticos relacionados con la guerra en Ucrania y se mantienen diferencias entre Moscú, Kiev, Washington y distintos gobiernos europeos sobre la vía para alcanzar un acuerdo.

Por ahora, Rusia mantiene su postura de continuar con sus operaciones hasta alcanzar los objetivos que su gobierno ha establecido, mientras persisten los esfuerzos internacionales para encontrar una salida negociada al conflicto.