La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, generó debate internacional al afirmar que México es un “referente de a dónde no queremos llegar” en materia de seguridad y combate al crimen organizado. Sus declaraciones fueron dadas en una entrevista con el medio mexicano Milenio, en la que abordó su visión sobre la violencia y el narcotráfico en la región.
En el diálogo con la prensa, Fernández señaló que no espera a que Costa Rica experimente un “crecimiento exponencial” de redes criminales como el que, según ella, se observa en algunas ciudades de México, por lo que su gobierno actuará con mano dura para prevenirlo.
“México es para mí un referente de a dónde no queremos llegar… No me voy a esperar a que en Costa Rica ocurra lo que tristemente ha ocurrido en México”, afirmó.
Fernández subrayó que su prioridad será impulsar reformas judiciales y medidas extraordinarias para enfrentar la violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado antes de que se consolide en el país centroamericano. También mencionó la posibilidad de suspender garantías individuales en zonas con presencia de grupos armados, si fuera estrictamente necesario y como medida excepcional.
Además, destacó la importancia de la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos y agencias como la DEA y el FBI, para fortalecer la lucha contra el tráfico de drogas y las redes criminales transnacionales.
Aunque su declaración fue interpretada por algunos como una crítica directa a la situación de seguridad en México, Fernández también expresó su interés en mantener relaciones diplomáticas y de colaboración con el Gobierno mexicano, así como reconocimiento a algunas herramientas tecnológicas que México ha desarrollado para enfrentar el crimen organizado.
La presidenta electa asumirá oficialmente el cargo el 8 de mayo de 2026, con el reto de implementar su agenda de seguridad a partir de su postura preventiva frente a los modelos de criminalidad de otros países de la región.



































