Las intensas lluvias que azotan el centro y oriente de México desde principios de octubre han provocado una tragedia de gran magnitud, con al menos 48 personas fallecidas y decenas más desaparecidas. Veracruz, Hidalgo, Puebla y Querétaro son los estados más afectados, donde comunidades enteras permanecen incomunicadas debido a deslaves, inundaciones y cortes en carreteras.
En Hidalgo, se reportan decenas de muertes y más de mil viviendas dañadas, mientras que cientos de escuelas y comunidades han quedado aisladas. En Puebla y Veracruz, las lluvias han dejado también numerosos muertos y centenares de afectados, con refugios temporales habilitados para quienes perdieron sus hogares. Querétaro registra daños significativos por el desbordamiento del río Jalpan y al menos una víctima mortal.
La presidenta Claudia Sheinbaum se reunió de manera virtual con la gobernadora de Veracruz y los gobernadores de Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, así como con autoridades del gobierno federal, para actualizar la situación en cada municipio y coordinar la atención a las comunidades afectadas. La Coordinación Nacional de Protección Civil elaborará un resumen de las afectaciones y se programó una nueva reunión para continuar con la evaluación de necesidades.
Se han desplegado integrantes y equipos del Gobierno de México para abrir caminos, restablecer la comunicación y brindar apoyo humanitario. La presidenta reiteró su solidaridad con quienes perdieron un familiar y aseguró que la población damnificada “no les faltará nada”.
Las autoridades instan a la población a extremar precauciones y atender los avisos de evacuación, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando para restablecer los servicios básicos y apoyar a las comunidades aisladas.



































