Documentos de inteligencia revisados por medios internacionales revelan que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha seguido de cerca a la política venezolana Delcy Rodríguez desde al menos 2018, cuando se desempeñaba como vicepresidenta de Venezuela. En 2022, la agencia la catalogó como “objetivo prioritario”, una designación que se utiliza para personas que, según la DEA, podrían tener un impacto significativo en redes de narcotráfico o actividades ilícitas vinculadas al crimen organizado.

Aunque esta clasificación no equivale a una acusación formal, sí implica que Rodríguez se convirtió en una figura central dentro de investigaciones y operaciones de la DEA en la región.

Según el reporte, la DEA ha recopilado información sobre Delcy Rodríguez a lo largo de varios años, centrándose en sus vínculos y relaciones con personas cercanas al gobierno de Nicolás Maduro y con presuntos actores del narcotráfico. La agencia también ha investigado posibles actividades de lavado de dinero y operaciones relacionadas con contrabando de oro, especialmente en zonas donde se han detectado rutas de financiamiento y comercio ilegal.

En particular, algunos documentos mencionan el uso de hoteles en la isla de Margarita como presuntas fachadas para movimientos financieros, aunque este tipo de acusaciones no ha sido confirmada de manera oficial y no existe una acusación pública formal en su contra.

No hay cargos formales, pero sí un seguimiento prolongado

Hasta ahora, el gobierno de Estados Unidos no ha presentado cargos penales contra Delcy Rodríguez. Sin embargo, la DEA la ha incluido en casi una docena de investigaciones, algunas de las cuales siguen activas y se extienden en distintos países, incluyendo áreas de América Latina y Estados Unidos.

La calificación como “objetivo prioritario” significa que la agencia destina recursos específicos para estudiar sus actividades y posibles conexiones con redes criminales, aunque no necesariamente implica una acusación inmediata o pública.

El interés de la DEA en Rodríguez se produce en un contexto de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, donde las sanciones y las investigaciones sobre narcotráfico han sido un eje constante de la relación bilateral. El hecho de que Delcy Rodríguez haya asumido funciones de mayor relevancia en el gobierno venezolano, incluyendo su nombramiento como presidenta encargada, ha aumentado el foco internacional sobre su figura.