En un veredicto que marca un hito en la justicia estadounidense y en la industria tecnológica, un jurado en Los Ángeles determinó este 25 de marzo de 2026 que Meta Platforms y YouTube son legalmente responsables por los daños causados a una joven debido al diseño adictivo de sus servicios de redes sociales.
El fallo se da tras un juicio que se desarrolló durante varias semanas en el Tribunal Superior de Los Ángeles, en el que se evaluó si las funciones internas de estas plataformas —como el scroll infinito, la reproducción automática y los algoritmos de recomendación— fomentan adicciones perjudiciales en niños y adolescentes.
Detalles del caso
La demanda fue presentada por una mujer de 20 años, identificada en documentos judiciales como K.G.M., quien afirmó que comenzó a usar YouTube desde los 6 años e Instagram desde los 9 años, y que el uso excesivo de estas plataformas desde temprana edad contribuyó a desarrollar una adicción que afectó su salud mental.
Tras más de 40 horas de deliberación repartidas en varios días, el jurado concluyó que tanto Meta como YouTube actuaron con negligencia en el diseño y funcionamiento de sus plataformas, y que esa negligencia fue un factor determinante en los daños psicológicos sufridos por la demandante.
El jurado ordenó que Meta y YouTube paguen 3 millones de dólares en daños compensatorios por los perjuicios causados. Según la sentencia, Meta será responsable del 70% de la indemnización, mientras que YouTube asumirá el 30% restante.
Además de los daños compensatorios, los jurados determinaron que las compañías actuaron con conducta especialmente reprochable, lo que abre la puerta a una segunda fase del juicio para decidir sanciones adicionales de tipo punitivo, que podrían elevar sustancialmente el monto final.
Este fallo representa uno de los primeros veredictos de este tipo contra gigantes de la tecnología por cuestiones de adicción digital y salud mental. Expertos legales y defensores de la seguridad infantil consideran que este veredicto podría servir de base para miles de demandas similares que se encuentran en distintos tribunales del país.
Aunque compañías como Meta han expresado su desacuerdo con el veredicto y han anunciado que evaluarán sus opciones legales, el fallo ya ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en el desarrollo de problemas de salud mental entre usuarios jóvenes, especialmente niños y adolescentes.
Grupos de defensa de la salud mental celebraron el fallo, afirmando que reconoce un daño real causado por productos diseñados con mecanismos que “enganchan” a los usuarios.
Las empresas involucradas han declarado públicamente su desacuerdo y han señalado la intención de recurrir la decisión ante instancias superiores.
El caso está llamado a ser un precedente histórico en la jurisprudencia sobre tecnologías digitales y su impacto en la salud pública, en un momento en que múltiples demandas similares avanzan en cortes de todo Estados Unidos.


































