El exboxeador mexicano Julio César Chávez Jr. rompió el silencio tras su reciente liberación en México y negó categóricamente tener vínculos con el narcotráfico, luego de haber sido detenido en Estados Unidos y posteriormente deportado al país.

En una entrevista difundida por medios nacionales, el hijo de la leyenda del boxeo mexicano aseguró que todo se trató de un malentendido judicial y que su arresto fue una experiencia que lo marcó profundamente.

“Soy inocente, no soy traficante. No sabía ni por qué me estaban deteniendo”, declaró Chávez Jr., visiblemente afectado.

De acuerdo con su propio testimonio, Chávez Jr. fue arrestado en California y trasladado durante más de 30 horas por distintas instalaciones antes de ser recluido en una prisión de Arizona, donde permaneció 44 días detenido. Relató que durante su detención fue esposado y transportado en distintos vehículos, sin saber exactamente los cargos que se le imputaban.

“Estuve en Texas, luego me llevaron a Arizona, sin entender nada. Fue muy difícil, pero mantuve la calma porque sabía que no había hecho nada malo”, comentó.

Tras su deportación, fue ingresado temporalmente al Cefereso de Hermosillo, Sonora, pero actualmente se encuentra en libertad provisional, vinculado a proceso y con restricciones de movilidad, mientras continúa el seguimiento de su caso.

La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta una investigación en su contra por delincuencia organizada y tráfico de armas, la cual se originó en 2019 y derivó en una orden de aprehensión emitida en 2023. Sin embargo, hasta el momento, no se ha presentado evidencia pública que confirme las acusaciones de vínculos con cárteles u organizaciones delictivas.

Chávez Jr. insistió en que su situación legal se está aclarando y que mantiene todos sus documentos migratorios en regla.

“Yo no necesito meterme en cosas malas. Tengo mi carrera, mis permisos y mis visas. Nunca pensé vivir algo así”, dijo.

Su padre, el legendario campeón Julio César Chávez González, ha defendido reiteradamente a su hijo, asegurando que no tiene nexos con el crimen organizado. Aunque reconoció que el entorno del boxeo “a veces se cruza con gente complicada”, pidió respeto y paciencia para que el proceso siga su curso.

“Mi hijo no es un delincuente. Ha tenido problemas, sí, pero es un buen muchacho. Que la justicia haga su trabajo”, expresó el exboxeador en una reciente entrevista.

De acuerdo con fuentes judiciales consultadas por medios internacionales como Reuters y El País, el boxeador fue liberado mientras enfrenta el proceso en México, y puede continuar con actividades personales o deportivas siempre que notifique a las autoridades. Por ahora, Chávez Jr. asegura que su prioridad es limpiar su nombre y retomar su vida familiar y profesional, lejos de los reflectores mediáticos que lo han rodeado desde joven.