El dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, confirmó que Edson Andrade, uno de los principales convocantes de la denominada Marcha de la Generación Z, mantiene un contrato vigente con el partido, aunque rechazó que la movilización juvenil haya sido organizada o financiada por el blanquiazul.
Romero explicó que Andrade trabaja desde hace un año prestando servicios de contenido digital y manejo de redes para el Comité Directivo del PAN en la Ciudad de México. Subrayó que el acuerdo laboral “no guarda ninguna relación con la marcha” y que el joven “ha colaborado también con actores políticos de otros partidos, incluso de Morena”, lo que, dijo, demuestra que su trabajo no responde a agendas partidistas específicas.
El reconocimiento del vínculo con el partido surgió después de que la administración federal exhibiera en conferencia matutina que Andrade recibía pagos por parte del PAN. Para Romero, exponer públicamente los datos personales del joven constituye “una violación grave a su privacidad” y un acto de intimidación política. Afirmó que el clima de hostigamiento llevó al joven a salir del país temporalmente.
Pese al contrato, el dirigente panista insistió en que la marcha no fue organizada por el PAN, y que la protesta del pasado 13 de noviembre respondió a un genuino malestar de jóvenes frente a las condiciones de seguridad, oportunidades laborales y violencia en el país. Reiteró que el partido no participará en la movilización que grupos juveniles han anunciado para el 20 de noviembre.
Romero también criticó el operativo policial tras la marcha anterior, calificándolo como un “uso excesivo de la fuerza del Estado contra manifestantes pacíficos”. Anunció que el PAN ofrecerá acompañamiento legal a los jóvenes que reportaron detenciones arbitrarias o agresiones durante las protestas.
En paralelo, figuras de Morena sostienen que el contrato, que asciende a más de dos millones de pesos por servicios anuales, evidencia que la marcha habría tenido apoyo indirecto de la oposición. Romero rechazó la acusación, llamándola “una narrativa falsa para desacreditar la voz de los jóvenes”.
El dirigente concluyó afirmando que el PAN “reconoce y respalda el derecho de la juventud a expresarse sin miedo”, pero reiteró que la marcha fue una iniciativa ciudadana ajena a estructuras partidistas.


































