La eliminación de la Selección Mexicana del Mundial 2026 no solo marcó el fin del sueño mundialista, sino también el cierre de un ciclo: Javier Aguirre confirmó su salida como director técnico del Tricolor tras caer 3-2 ante Inglaterra en un intenso partido disputado en el Estadio Azteca.

En conferencia posterior al encuentro, el estratega mexicano asumió la responsabilidad por el resultado y reconoció que errores puntuales, especialmente en defensa, terminaron por definir el rumbo del partido. Aun así, destacó la entrega de sus jugadores y el crecimiento mostrado por el equipo a lo largo del torneo.

“El equipo compitió, luchó y nunca dejó de creer. Me voy con orgullo, pero también con la tristeza de no haber podido darle a la afición ese paso que tanto se esperaba”, expresó Aguirre tras el silbatazo final.

Durante su tercera etapa al frente del Tri, el técnico logró devolverle orden e identidad al equipo, además de reconectar con la afición en un Mundial histórico donde México fue anfitrión. El combinado nacional avanzó con solvencia en la fase de grupos y llegó a los octavos de final con una racha positiva que generó expectativas de romper la barrera del “quinto partido”.

Sin embargo, la derrota ante Inglaterra volvió a dejar a México en la antesala de los cuartos de final, una deuda histórica que persiste para el futbol mexicano.

Uno de los puntos más relevantes de su despedida fue el respaldo a Rafael Márquez como posible sucesor. Aguirre aseguró que el excapitán del Tri está listo para asumir el reto, destacando su preparación, liderazgo y conocimiento del entorno de la Selección.

La salida de Aguirre abre paso a una nueva etapa para el futbol mexicano, marcada por un proceso de renovación generacional. Con una base de jugadores jóvenes y talento emergente, el próximo cuerpo técnico tendrá el desafío de mantener la competitividad y finalmente llevar a México a trascender en una Copa del Mundo.

El legado de Aguirre queda como un proceso con avances en estructura, disciplina y conexión con la afición, aunque con la asignatura pendiente de superar la barrera histórica en instancias definitivas. Su salida marca el inicio de un nuevo ciclo que buscará cambiar el rumbo del Tricolor en el escenario internacional.