Las autoridades de salud de Jalisco han confirmado que esta entidad encabeza la lista de casos de sarampión en México durante 2026, con un marcado repunte que ha llevado al gobierno estatal a fortalecer su estrategia de vacunación para contener la expansión del virus.
En los primeros 20 días de enero, Jalisco acumuló más de 380 contagios de sarampión, cifra que supera a la de cualquier otra entidad del país en lo que va del año y que representa más del 50 % de los casos registrados a nivel nacional durante ese periodo.
Ante este escenario, que forma parte de un brote más amplio que inició en febrero de 2025, la Secretaría de Salud de Jalisco anunció un esquema acelerado de vacunación, diseñado para ampliar la cobertura y frenar la propagación de la enfermedad. La estrategia incluye la aplicación de la primera dosis de vacuna contra el sarampión desde los seis meses de edad, lo que se conoce como “dosis cero”, y la duplicación de brigadas de vacunación con puestos fijos, operativos itinerantes y participación de estudiantes de salud.
Como parte de este esfuerzo, se han habilitado nuevos macromódulos de vacunación, como el del hospital recientemente inaugurado en Tonalá, con capacidad para aplicar hasta cientos de dosis diarias, junto con módulos en campus de la Universidad de Guadalajara. La meta estatal es aplicar al menos 1.3 millones de vacunas en los próximos 45 días para contribuir a un objetivo de hasta 2 millones de dosis aplicadas.
El secretario de Salud jalisciense, Héctor Raúl Pérez Gómez, explicó que el mayor porcentaje de casos activos se concentra en la Zona Metropolitana de Guadalajara, incluyendo municipios como Tonalá, Tlaquepaque, Zapopan y El Salto. Además, destacó la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y del IMSS y ISSSTE en las brigadas para llegar a zonas con difícil acceso.
La falta de vacunación completa ha sido un factor clave en la propagación del virus: según informes oficiales, más del 90 % de los casos confirmados corresponden a personas sin esquema de vacunación o con vacunación incompleta. Esto coincide con datos que señalan que el brote de sarampión se ha extendido por todo el país y representa un desafío sanitario mayor, incluida la amenaza de perder el estatus de “país libre de sarampión” ante la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Las autoridades insisten en que la vacunación es la principal herramienta para detener los contagios y recomiendan a la población acudir a los centros de salud o módulos autorizados para completar su esquema de inmunización, especialmente entre menores y personas no vacunadas.



































