El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, lanzó una advertencia en medio del proceso judicial que enfrenta, al afirmar que su caso tiene un trasfondo político vinculado a su confrontación con la actual administración estatal.
“Para que aprendan, no se anden peleando con la gobernadora”, expresó el exmandatario tras ser vinculado a proceso por presuntos actos de corrupción relacionados con un proyecto energético durante su gestión.
Bonilla enfrenta acusaciones por abuso de autoridad, desvío de recursos y uso indebido de atribuciones, en un caso que involucra contratos otorgados a una empresa para la construcción de una planta fotovoltaica que no se concretó.
El proceso se da en un contexto de tensiones políticas con la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, con quien mantiene diferencias públicas desde el término de su administración.
Durante su declaración, el exgobernador insistió en que el procedimiento en su contra forma parte de una confrontación política, postura que ha sido reiterada por integrantes de su entorno.
El caso ha colocado nuevamente en el centro del debate la relación entre justicia y política en el estado, así como el uso de procesos legales en medio de disputas entre actores del mismo movimiento.


































