Las autoridades médicas en Gaza confirmaron que al menos 33 personas murieron entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves tras nuevos ataques aéreos israelíes, en la escalada más letal desde la entrada en vigor del alto al fuego el pasado 10 de octubre.
En la ciudad de Khan Yunis, cuatro bombardeos alcanzaron tiendas de campaña donde se refugiaban desplazados, dejando un saldo de 17 fallecidos, entre ellos cinco mujeres y cinco niños. En Gaza City, ataques sobre edificios residenciales provocaron 16 muertos, incluidos siete menores de edad.
Israel afirmó que los bombardeos fueron una respuesta a disparos recibidos por sus soldados en Khan Yunis el miércoles, aunque aseguró que no hubo bajas en sus filas. Por su parte, Hamas negó haber atacado a las tropas israelíes y calificó los bombardeos de “masacre impactante”.
El Ministerio de Salud de Gaza reportó que, desde el alto al fuego, más de 300 personas han muerto por nuevos enfrentamientos y ataques, mientras que solo en las últimas 24 horas se contabilizaron 88 heridos adicionales. La población y las autoridades locales denuncian que la violencia continúa, generando un riesgo grave para la frágil tregua y empeorando la crisis humanitaria en la franja de Gaza.
La escalada ha generado alertas internacionales. Qatar advirtió sobre un “peligroso repunte” de violencia que podría socavar la tregua vigente, mientras organismos humanitarios llaman a garantizar la protección de civiles y al cumplimiento del alto al fuego.



































