El ejército de Israel ha enviado fuerzas adicionales al sur del Líbano en medio de una escalada significativa del conflicto, luego de intensos enfrentamientos con el grupo chiita Hezbolá, el cual anunció estar preparado para una “guerra abierta” contra las tropas israelíes. 

Según fuentes internacionales, la decisión del ejército israelí responde a los últimos ataques con cohetes y drones lanzados por Hezbolá hacia el norte de Israel, que siguieron a una ola de bombardeos aéreos israelíes en el sur del Líbano y zonas cercanas a Beirut

Israel ha ordenado la evacuación de más de 80 aldeas en territorios próximos a la frontera para proteger a la población civil, y ha tomado posiciones estratégicas para reforzar su defensa frente a posibles nuevos ataques desde el norte. 

Por su parte, representantes de Hezbolá han dicho que el grupo no retrocederá y que está listo para intensificar las hostilidades ante la presencia de tropas israelíes, lo que eleva el riesgo de una confrontación más amplia en una región ya afectada por tensiones persistentes. 

Este nuevo foco de violencia se suma a la actual guerra entre Israel e Irán, complicando aún más la estabilidad en todo el Medio Oriente.