La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que un influyente líder religioso de Irán hiciera un llamado público a derramar “la sangre” del presidente estadounidense Donald Trump, en medio del conflicto armado que enfrenta a Teherán con Estados Unidos e Israel.

El pronunciamiento fue transmitido por la televisión estatal iraní, donde el ayatolá Abdollah Javadi Amoli exhortó a luchar contra Estados Unidos e Israel y pidió explícitamente “derramar la sangre” del mandatario estadounidense. La declaración se dio en un momento de máxima tensión militar en la región. 

La polémica declaración ocurrió mientras Irán lanzaba una nueva oleada de ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes, bases estadounidenses y otros puntos estratégicos en Medio Oriente. 

Al mismo tiempo, Israel informó que realizó bombardeos contra infraestructura militar iraní y posiciones de grupos aliados de Teherán en la región, lo que generó explosiones en distintos puntos de la capital iraní, Teherán. 

La tensión aumentó después de que la Marina de Estados Unidos hundiera la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico mediante un torpedo, ataque que provocó la muerte de decenas de marinos iraníes. 

Tras el incidente, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a Washington de cometer “una atrocidad en el mar” y advirtió que Estados Unidos “lamentará amargamente” lo ocurrido. 

Este episodio forma parte de la guerra que comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra instalaciones estratégicas iraníes. Desde entonces, el conflicto ha provocado cientos de víctimas y ataques cruzados con misiles, drones y bombardeos en varios países de la región. 

El enfrentamiento ha elevado el riesgo de una guerra regional más amplia y ha generado preocupación internacional por el impacto en la seguridad global, el suministro energético y la estabilidad política en Medio Oriente.