En medio de la creciente tensión con Estados Unidos, Irán estaría buscando causar “el mayor daño posible” mediante ataques estratégicos, de acuerdo con reportes de inteligencia citados en medios internacionales.
Las principales preocupaciones no se centran únicamente en minas en el estrecho de Ormuz, sino en la posibilidad de ataques directos con drones suicidas y misiles lanzados desde la costa contra embarcaciones y objetivos estadounidenses.
Autoridades estadounidenses consideran que Irán podría optar por:
- Ataques con drones contra bases y embarcaciones
- Misiles dirigidos a infraestructura clave
- Golpes indirectos a aliados de Estados Unidos
De hecho, en los últimos días se han registrado ataques iraníes contra instalaciones energéticas en países del Golfo, como parte de represalias por ofensivas previas.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero, lo que provocó una serie de ataques en cadena en toda la región.
Además, Irán ha advertido que continuará atacando infraestructura energética de sus adversarios, elevando el riesgo de una crisis mayor en Medio Oriente.
La escalada ya tiene efectos internacionales:
- Aumento en precios del petróleo
- Riesgos en rutas comerciales clave
- Mayor tensión entre potencias mundiales
Expertos advierten que la situación podría evolucionar hacia un conflicto más amplio si no se logra contener la violencia en la región.



































